Semana Santa en Puerto Madryn: entre el Vía Crucis Submarino y la gastronomía costera

El sábado 4 de abril tendrá lugar una nueva edición del Vía Crucis Submarino de Puerto Madryn, un acontecimiento singular que, desde 2014, cuenta con la bendición papal y que cada año convoca a residentes y visitantes en una ceremonia cargada de simbolismo. 

Todo comienza en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, desde donde parte la procesión que recorre las primeras ocho estaciones por distintos puntos de la ciudad hasta llegar al Muelle “Comandante Luis Piedra Buena”.

Allí se desarrolla el momento más emblemático de la celebración: la inmersión de la cruz de casi cuatro metros de altura en las aguas del Golfo Nuevo. A partir de ese punto, las estaciones restantes continúan bajo el mar, a lo largo de unos 500 metros y a aproximadamente ocho metros de profundidad.

Un sacerdote guía el recorrido relatando la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo a través de un hidrófono, permitiendo que sus palabras también se escuchen bajo el agua, mientras buzos profesionales transportan la cruz durante el trayecto subacuático.

Entre quienes protagonizan este momento se encuentra, como cada año, “Pinino” Orri, reconocido buzo de la ciudad que desciende con su característica escafandra y acompaña el recorrido submarino de la cruz. A su alrededor se suman otros buzos, kayakistas y pequeñas embarcaciones que siguen el trayecto desde el agua, mientras cientos de personas observan desde el muelle y la costa.

A medida que cae la tarde, el clima del evento adquiere una atmósfera particular: el público comienza a encender velas y, desde el mar, se proyecta el resplandor de la cruz iluminada, junto con las luces de los equipos que portan los buzos y las embarcaciones. La escena genera una postal única para quienes presencian el acontecimiento desde la costa o desde el muelle.

La ceremonia concluye cuando el sacerdote y los buzos emergen del agua cargando la cruz y avanzan hacia la orilla, donde son recibidos por la comunidad. Allí, el coro municipal y parroquial entona canciones alusivas junto a una gran fogata, marcando el cierre de una celebración profundamente emotiva que cada año reúne a la comunidad en un clima de fe, reflexión y recogimiento.

Si bien gran parte del público sigue el Vía Crucis desde tierra firme, algunas personas participan de manera más activa acompañando las últimas estaciones desde el agua, ya sea buceando, realizando snorkel o en kayak, siempre cumpliendo con las normativas de seguridad y acreditando las certificaciones correspondientes para las actividades subacuáticas.

XXI Feria de Pescadores Artesanales

Del 1 al 4 de abril, la tradicional Feria de Pescadores Artesanales ofrece un abanico de sabores frescos y auténticos. Durante estos días, las familias de pescadores y recolectores de la ciudad comparten con la comunidad el fruto de un trabajo exigente y profundamente ligado al mar: muchos de ellos descienden buceando para recolectar mariscos, una tarea sacrificada que forma parte de la identidad productiva local.

La feria se convierte así en una excelente oportunidad para conocer la trazabilidad del producto, interactuar directamente con los pescadores locales y comprender el valor de la pesca artesanal en la región.

A lo largo de las jornadas, quienes visiten el predio podrán disfrutar de una propuesta que conjuga gastronomía, tradición y trabajo, además de rendir reconocimiento a los pescadores artesanales que se organizan cada año para ofrecer a la comunidad un festival único durante los días de Pascua.

En este marco, se podrán degustar y adquirir algunos de los clásicos de la cocina marina patagónica, como paellas, escabeches de mariscos y empanadas de frutos de mar, elaborados con productos frescos recién capturados.

La propuesta se completa con cervezas artesanales, postres regionales, música en vivo y actividades para toda la familia, generando un espacio de encuentro que celebra la cultura y el sabor del mar.